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Tortillas de Arroz

Tortillas de arroz

Les confieso que me encanta esta receta porque si llego tarde a casa y tengo mucha hambre de esa que necesitás cocinar urgente, abro la heladera en busca de ideas y ¡allí está! La masa de tortillas lista esperándome para hacer algo práctico, nutritivo e instantaneo.

¿Qué mejor que eso? Si bien uno de los aspectos más importantes que me gusta promover es que hay que volver a dar tiempo para cocinar, que no todo tiene que ser de paquete, es importante que la alimentación que elijamos, más allá de ideales, esté a nuestro alcance. Y eso tiene mucho que ver ya tener algunas cosas previstas para organizarnos mejor. Por eso amo estas masas líquidas.

Las vas preparando en etapas y un día ¡Capum! sartén, cucharada de masa y la rellenás de lo que quieras. Demás está decirte que con una palta pisada, cebollita de verdeo, chucrut fresco, unas aceitunas y hojas verdes, preparás una obra de arte.

Que la imaginación vuele. Yo te paso mi receta.

Algo más , esta receta NO tiene gluten y tampoco tiene una mezcla innecesaria de harinas. Así que disfrútala un montón porque la vas a digerir sin problema y los ingredientes se consiguen en cualquier almacencito, dietética o mercado de productores.

lalala

 


Ingredientes

Rinde 8 /9 tortillas aprox.

350 gr de Arroz Yamaní

Agua

Especias a gusto. Recomiendo orégano, sal, cebolla deshidratada y cúrcuma


 

Procedimiento

 


  1. Poner el arroz Yamaní en remojo. Mínimo 8 hs o toda la noche. Este proceso es muy importante porque ayuda a que elimine los antinutrientes y lo vuelve de más fácil digestión.
  2. Colar el arroz y lavarlo. El agua de remojo sirve para regar las plantas.

En una licuadora poner el arroz remojado. Agregar agua hasta tapar con 2 dedos el arroz en la licuadora.

LICUAR. Si ves que la preparación necesita más agua agrega de a poco mientras vas licuando.

3. ♥Fermentación de la masa.   Ahora viene una parte fundamental que es el fermentado de la preparación. Fermentar en palabras simples es esperar un tiempo para que las bacterias comiencen a comerse los nutrientes del alimento (no  se asusten que en todos lados existen bacterias y nosotros estamos formados por bacterias. Tenemos casi 2 kilos en los intestinos).

Cuando esto pasa, los hidratos de carbono se vuelven azúcares de fácil digestión, las proteínas se dividen en aminoácidos y así. Mejora el alimento. Para fermentar lo único que hay que hacer es dejar la masa tapada con un trapo 8 hs a temperatura ambiente. Podés dejarla en el bajo mesada o donde gustes. Después de este tiempo vas a ver que la masa tiene algunas burbujas o una capita encima. ¡Bueno, mejor! apareció la vida.

*Si fermentás la masa y no tenés tiempo o ganas de hacer las tortillas podés guardarla así como esta en la heladera en un frasco de vidrio, y usarla cuando gustes. Dura aprox 1 semana.

 

4. Ahora con la masa fermentada podés hacerlas dulces o saladas. Por eso no las condimentamos. En este caso a veces pasa que la masa queda muy espesa, entonces podés agregarle un poco de líquido para alivianarla. La textura tiene que ser como la de los panqueques. Pero si es la primera vez que hacés ese tipo de preparación, mejor elegí una textura espesa y con la práctica podés hacerla más líquida.

A estas masas (la de las fotos, que hicimos para una clase de un intensivo de cocina) le agregamos una cucharada de cúrcuma, un poquito de orégano fresco, sal rosa y un chorrito de aceite de oliva. Por eso quedaron naranjas 😉 . Como dijimos recién, lo que te sobre de la masa líquida lo guardas para usar después.

Licua un poco con las especias o lo que le hayas agregado.

5. Calenta una sartén, o una plancha de hierro o lo que uses para este tipo de preparaciones. Agregale una cucharada de aceite de coco, esparcila bien. Espera a que la sartén este que pela y con una cuchara tirale un poco de la mezcla.

NO LA TOQUES. Paciencia ZEN. Ansiedad FUERA. Cuando la masa se levante y esté cocida de un lado, con una espatula suave la levantas y las das vuelta.

Un tip es no cocinarlas demasiado, solo hasta que se hagan. Y las reservas así en la heladera, al momento de usar le das un toque de horno para que queden bien crocantes. Y zacate.

Yo las guardo envueltas en un repasador en la alacena.

Sí te estás preguntando…. si las podés hacer con Garbanzos, Porotos mung, Lentejas… CLARO!

Ahora sí, para acompañar es la mejor parte. Estás fotos que saco @Sofiaetcheverryfotografia fueron de una clase de cocina que dimos en nuestro estudio. Siempre armamos un menú completo para disfrutar, así que las servimos acompañadas  de un queso de semillas de girasol, morrones asados, aceitunas, berenjenas asadas, chucrut casero y hojas verdes.

Rellenalas de lo que más te guste y no te pierdas la experiencia de probar con nuevas masas que podes hacer en un plim plum plas en la mesada de tu casa. Vale la pena intentarlo.

 

 

Como siempre, todo lo que compartimos nos lleva tiempo de edición y hay mucho trabajo por detrás de este servicio. Así que no dudes en compartirlo para seguir expandiendo esta red y si te quedaste con ganas de seguir aprendiendo, tenemos un Curso on line super completo, para que cocinemos juntas desde tu casa.

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Gracias. Gracias.Gracias.

Sofía Vega.

 

 

 

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